La soberbia.
Lo hermoso de los seres de este mundo y la delicadeza con que los ha construido la naturaleza, la sabiduría con que los ha dotado para defenderse de sus enemigos, lo penoso es que no tuvieran armas para luchar contra nosotros , la humanidad, que en afán de expandir el concepto de nuestro vicios consumimos los recursos incluso hasta llegar al limite de destruirnos entre nosotros, la esclavitud, el desprecio, el odio, la discriminación, la falta de iluminación, la tendencia a las sombras, lo desagradecidos, y lo desinteresados ante los verdaderos valores de la existencia en si, es lo que nos convierte en seres limitados e imperfectos, y claro la penosa competencia infantil desde siempre.
No nos destruirá la naturaleza, no el planeta, no la falta de recursos, no el sol, ni tampoco las inundaciones ni el fuego. Lo único que nos puede aniquilar y es probable que lo haga es nuestra soberbia.



