El compromiso con la verdad.
Cierto es que pocos nos vemos comprometidos con el objetivo de buscar la verdad, esto se debe quizás a que la visión de la realidad difiere en cada uno de nosotros. Algunos utilizan como excusa la "gran cantidad de problemas "que los rodean, es por eso que analizando todo lo que nos pasa en nuestras vidas, los males que creemos sufrir, lo mal que nos sentimos, y lo poco que nos da la vida o nos regala, de manera que damos una identidad virtual a "la vida" como si se tratara de un personaje que se encarga de beneficiar o perjudicar y hasta juzgar según su antojo cuando en realidad no vemos que somos los únicos hacedores de nuestro destino, los únicos destructores de nuestra y otras vidas, los generadores de amor y odio, los cómplices de la desaparición de especies en nuestro planeta y los únicos capaces de detener el (aunque suene fatalista) exterminio de nuestra y el resto de las especies que nos rodean, lo que nos hace responsable de la armonía del universo, teniendo en cuenta que CUALQUIER CAMBIO que afecte nuestro planeta crea un absoluto e irremediable impacto en el universo todo.
Lo único que puedo decir a esto es que si tan solo tomáramos unos minutos de nuestra corta vida para observar la magnitud de las nubes surcando lo infinito del cielo y apreciar de verdad con honestidad la inmensidad de un cielo nocturno con sus estrellas eternas que detienen su extinción para regalarnos su brillo, emitiendo inspiración y pulsares lumínicos que influyen en nuestras mentes y alteran nuestras ondas cerebrales que despiertan ideas maravillosas que nos permiten evolucionar como seres superiores, y todo esto por supuesto en un claro IDIOMA ENCRIPTADO, a partir de ese momento entenderemos que, no solo nuestros problemas son insignificantes, sino que nuestra vida es un grano de arena de un mar que pertenece a un grano de arena de otro mar y así hasta lo infinito, en pocas palabras somos tan reales como lo inexistente. Aprendamos a ver la realidad y es que nuestra existencia es tan importante como insignificante, ESTA DUALIDAD NOS CONVIERTE EN SERES INMORTALES.

